CONSOLIDACIÓN SECUNDARIA BAJO UN TERRAPLÉN. CÓMO ESTIMARLA

CONSOLIDACIÓN SECUNDARIA BAJO UN TERRAPLÉN. CÓMO ESTIMARLA
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Para predecir el comportamiento de un suelo compresible bajo el peso de un terraplén, generalmente se usa la teoría de la consolidación de Terzaghi y los ensayos de consolidación unidimensional en laboratorio.

Siguiendo a Terzaghi, una vez que las presiones ejercidas sobre el suelo superan la presión de preconsolidación, la relación entre el asiento y el logaritmo de la presión efectiva es lineal; la pendiente de esta recta es el Índice de Compresibilidad Cc (Compresibility Index). La diferencia entre las previsiones y la realidad son normalmente achacables a la representatividad de la muestra tanto por tamaño como por la perturbación que tiene al ensayarla. Pero, a largo plazo, las diferencias pueden deberse a lo que se denomina consolidación secundaria mientras que a la de Terzaghi se le denomina primaria. No hay una situación, ni en tiempo ni en condiciones, que permita separar claramente ambas formas de consolidación.

Para los no familiarizados con estas teorías, veamos qué es lo que pasa cuando, sobre un suelo compresible saturado, se ejerce una presión, en este caso la debida a las tierras de un terraplén.

Imaginemos el suelo formado por partículas, sensiblemente planas u hojosas en el caso de las arcillas, que dejan unos huecos (Voids) entre partículas o entre aglomeraciones de partículas, más o menos interconectados entre sí (los huecos), y que estos huecos estén totalmente rellenos de agua. En suelos muy permeables la conexión entre huecos es clara y en los más impermeables la conexión entre huecos se debe – no siempre – a canales entre las partículas cuya dimensión es tan pequeña que se dificulta el flujo del agua por ellos. Quedémonos con el caso de las arcillas, que son bastante impermeables, debido a que estos canales son de ínfimas dimensiones.

En suelos no saturados o secos, la presión ejercida por las tierras se transmite al esqueleto sólido y la forma de reaccionar de éste, deformándose, es la que puede originar los asientos. Cuando hay pocos huecos y muchos contactos entre partículas, el comportamiento se acerca más al de un suelo elástico; cuando hay muchos huecos y los contactos entre partículas permiten una reorganización de la estructura, la deformación tiene una parte importante que no se recupera; es la que da el asiento.