La Molasa en las obras subterráneas del CERN. Curiosidades de esta roca blanda.

La Molasa en las obras subterráneas del CERN. Curiosidades de esta roca blanda.
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Román, F. (2012). La Molasa de las obras subterráneas del CERN. Curiosidades de esta roca  blanda. Jornada técnica sobre Ingeniería en rocas blandas. SEMR. Madrid.

La molasa es una formación terciaria constituida por distintas facies estratigráficas y, por otra parte, de distintos períodos terciarios. Pueden aparecer margas “grumeleuses”, margas arenosas, areniscas margosas y areniscas duras. Los cambios de facies pueden darse en pocos metros en vertical y en pocas decenas de metros en horizontal.

Su relativa facilidad de excavación y la buena estabilidad prevista – en principio – en la planificación inicial del laboratorio subterráneo del CERN fueron factores favorables en la decisión de este emplazamiento.

El conjunto de la formación molasa puede asociarse a un módulo de deformación bajo que hace que esta roca haya sido tectónicamente poco afectada. Asociado a esta condición, la sismicidad existente en el área del CERN es baja lo que hace que el emplazamiento del laboratorio sea muy adecuado frente a la notable exigencia de “tranquilidad” que la experimentación con las “partículas físicas” necesita.

En la realidad hay que hablar de que las facies que constituyen la molasa tienen un comportamiento muy dispar en lo relativo a la excavabilidad, al sostenimiento y a la capacidad de hinchamiento a medio y largo plazo.

Se trata de una roca sobreconsolidada por haber tenido encima hasta 2.000 metros de molasa erosionada y hasta 400 m de hielo glaciar. El porcentaje de minerales del grupo de las esmectitas es de hasta el 18% respecto del total. El coeficiente k0 por esta razón puede llegar hasta valores de 2.

Se ha visto que una excavación con rozadora es lo más adecuado y que cuando se han usado TBMs de discos, han existido problemas de atrapes por despegues de cuñas en clave y riñones, y por la dificultad de progresar en los tramos margosos a causa de la falta de rigidez en los apoyos de los grippers. Con todo, se han conseguido rendimientos medios de hasta 9 metros diarios con estas TBMs de discos.

Pese a la ausencia de accidentes tectónicos, en la marga han aparecido frecuentes juntas de discontinuidad de muy baja resistencia al corte.

En los túneles de 4 m de ancho de excavación y 3 m de ancho libre final, los hinchamientos han sido reducidos.

En las cámaras de mayores anchuras se han medido hinchamientos de hasta 2-3 decímetros. Los hormigones de revestimiento de las grandes cavernas llevan un importantísimo refuerzo de armaduras que ha supuesto una  gran dificultad en el hormigonado.